Cerca de un centenar de personas, todo un éxito para este tipo de propuestas, participaron finalmente en la Marcha Senderista Saludable organizada en la mañana de este sábado 24 de octubre por la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Cabanillas del Campo. Se trataba de una iniciativa enmarcada en la estrategia de promoción de la salud local “Cabanillas se cuida”, y fue una agradable marcha senderista otoñal, con tiempo soleado y una temperatura extraordinaria para caminar, que cubrió casi 7 kilómetros de distancia, con salida y llegada al Parque Elena de la Cruz.
La cita arrancó puntual a las 10 de la mañana. La organización repartió antes de la salida, entre los participantes, botellas de agua y piezas de fruta, y el evento comenzó con unos ejercicios de calentamiento dirigidos por dos de los monitores deportivos del Ayuntamiento, Pablo Santos y José Cerón. Previamente, el concejal de Deportes, Mario Valiente, fue el encargado de dar la bienvenida a los participantes, y explicarles cómo sería la ruta y el objetivo de estas propuestas que viene realizando el consistorio en los últimos años, con paseos senderistas en primavera y otoño. También asistieron a la caminata la concejala de Salud, Abigail Cordero, y el concejal de Seguridad, Javier Inés.
Culminado el calentamiento preliminar, la comitiva comenzó la caminata. Se trata de una ruta de dificultad media-baja que, saliendo del Parque Elena de la Cruz, coge la calle Carretera de Marchamalo y Avenida de Brihuega hasta llegar al mismo límite del término municipal, lindero con Marchamalo, para coger la Cañada Galiana, el camino que a mano izquierda se adentra por todo el Paraje de San Blas. Esta es la zona de más pendiente de la ruta, hasta que se cruza el puente elevado sobre la R-2, y se sigue por el paraje de San Blas hasta llegar al Campo de Golf. Una vez en las cercanías del Campo de Golf, la ruta gira a la izquierda para coger el conocido como “Camino de la Dehesa”, ya de bajada, que acaba saliendo a la calle Valdehondillo, para alcanzar la calle Pico Ocejón, caminar hasta el cruce con el IES Ana María Matute, y desde allí llegar de nuevo al punto de partida. En total son 6.700 metros, que se cubrieron en 1 hora y 25 minutos, a un ritmo medio de 12’56’’ minutos el kilómetro, y con un ligero desnivel acumulado de apenas 100 metros de altitud.
Una vez culminada la ruta, la jornada finalizó con unos nuevos de estiramiento y vuelta a la calma, también dirigidos por los monitores deportivos. Cabe reseñar finalmente la colaboración prestada una vez más en esta iniciativa por dos voluntarios de Protección Civil, que hicieron de “coche escoba”, pendientes de cualquier incidente que pudiera producirse, y que afortunadamente no aconteció.

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